Dormir, comer, trabajar y tener mucho dinero no pueden ser
jamás los únicos objetivos de la existencia.
Pasamos la mayor parte de nuestra vida luchando por adquirir
algunos bienes y resulta que al morir ni el cuerpo mismo nos
llevamos.
¿Qué sucede con nosotros la humanidad que ya no buscamos
llegar a ser auténticamente felices, snio que sólo nos
conformamos con subsistir entre dichas aparentes que se
desvanecen al ocultarse el sol?
Es urgente readquirir la inquietud que nos hace buscar los que
hemos perdido y conocer lo que no hemos conocido.
Instituto Gnóstico de Antropología de Arizona
Phoenix, Arizona, Estados Unidos